{"id":259573,"date":"2010-01-07T10:07:59","date_gmt":"2010-01-07T09:07:59","guid":{"rendered":"https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/sin-categorizar\/la-espada-la-cruz-y-la-cimitarra\/"},"modified":"2024-08-29T18:39:39","modified_gmt":"2024-08-29T16:39:39","slug":"la-espada-la-cruz-y-la-cimitarra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/es\/editoriales\/la-espada-la-cruz-y-la-cimitarra\/","title":{"rendered":"La espada, la cruz y la cimitarra"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; da_disable_devices=\u00bboff|off|off\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb da_is_popup=\u00bboff\u00bb da_exit_intent=\u00bboff\u00bb da_has_close=\u00bbon\u00bb da_alt_close=\u00bboff\u00bb da_dark_close=\u00bboff\u00bb da_not_modal=\u00bbon\u00bb da_is_singular=\u00bboff\u00bb da_with_loader=\u00bboff\u00bb da_has_shadow=\u00bbon\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbrow\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text admin_label=\u00bbText\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.0&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb]<\/p>\n<p>de <em>Anna Alloro<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Las expediciones cruzadas\u00a0<\/strong><\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate_home-300x266.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-4423\" src=\"http:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate_home-300x266.jpg\" alt=\"\" width=\"168\" height=\"149\" srcset=\"https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate_home-300x266.jpg 300w, https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate_home.jpg 463w\" sizes=\"(max-width: 168px) 100vw, 168px\" \/><\/a>Si es cierto que la Cruzada, considerada como un evento hist\u00f3rico concatenado con otros eventos hist\u00f3ricos, se presenta como la continuaci\u00f3n de la guerra contra el Islam y se enmarca en el secular antagonismo que caracteriza a las dos religiones monote\u00edstas m\u00e1s fuertes del Mediterr\u00e1neo; tambi\u00e9n es cierto que debe leerse como un hecho exclusivamente y puramente religioso, idea y realizaci\u00f3n del papa Urbano II, quien, formado en Cluny, hered\u00f3 el grandioso programa de renovaci\u00f3n de su predecesor Gregorio VII.<br \/>La Cruzada fue convocada bajo el signo de la universalidad y la espiritualidad: en Clermont, el 27 de noviembre de 1095, ante las multitudes de eclesi\u00e1sticos y laicos reunidos al aire libre, Urbano dirigi\u00f3 su llamado para la liberaci\u00f3n del Santo Sepulcro de los infieles a todos los cristianos sin distinci\u00f3n. En Europa a\u00fan no hab\u00edan surgido estados nacionales que levantaran barreras pol\u00edticas que impidieran a la cristiandad unirse en torno al papa y su idea, y hab\u00eda una clase militar lista para partir, la caballer\u00eda. Sin la caballer\u00eda, la Cruzada, que fue fundamentalmente una empresa de unas pocas decenas de miles de hombres, habr\u00eda sido imposible.<\/p>\n<p>La \u00abCaballer\u00eda\u00bb ha evocado a menudo la idea de una categor\u00eda supratemporal, metahist\u00f3rica, si no incluso entregada a la eternidad de la humanidad. Sin embargo, es un hecho hist\u00f3rico bien documentado: como fen\u00f3meno social, pol\u00edtico y militar nace hacia el final del siglo X y se puede considerar uno de los resultados a los que llega la estructura feudal europea despu\u00e9s del desmembramiento del estado carolingio; y aunque se presenta con un car\u00e1cter inici\u00e1tico peculiar, luego es institucionalizada, primero por la Iglesia y m\u00e1s tarde por el poder laico.<\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\">La vida en Europa no ofrece grandes perspectivas a los caballeros. La mayor\u00eda de ellos apenas tiene con qu\u00e9 vivir; su equipamiento consiste en una lanza, un yelmo de hierro, un escudo y una t\u00fanica; solo los m\u00e1s ricos pueden permitirse una cota de hierro. Para los j\u00f3venes, generalmente de escasa cultura, es esencial saber usar las manos en el momento oportuno; siempre a caballo desde que pueden montar, no hacen m\u00e1s que luchar: en torneos, en peque\u00f1as guerras privadas, en venganzas familiares. Violentos, toscos, supersticiosos, sin embargo, son excelentes combatientes, y cuando la gran aventura de la cruzada a\u00fan est\u00e1 lejana, el caballero es un hombre que lucha y muestra valor en defensa del honor o la fe, seg\u00fan los c\u00e1nones de la difundida moral caballeresca.<\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-4429\" src=\"http:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate6.gif\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"219\" \/> La Iglesia surgida de Cluny recluta a los caballeros en sus filas; dirigiendo sus energ\u00edas, los somete a sus fines y les proporciona un c\u00f3digo \u00e9tico de conducta: as\u00ed toma forma una verdadera \u00e9tica caballeresca.<br \/>En la atm\u00f3sfera de profunda espiritualidad religiosa que impregna los \u00e1nimos en esa \u00e9poca, no es raro el caso de milites que, aceptando el programa reformador de Gregorio VII, llevan su adhesi\u00f3n, personal o grupal, hasta la serena aceptaci\u00f3n del martirio o al menos ajustan su vida a la pr\u00e1ctica voluntaria de la pobreza.<br \/>Que esta fuera la direcci\u00f3n tomada por la Iglesia, lo demostr\u00f3 Urbano II al adoptar plenamente y llevar adelante el programa gregoriano. Al convocar la cruzada, el papa de hecho traza un cuadro de las tareas del miles que van precisamente en la direcci\u00f3n de una \u00abv\u00eda caballeresca hacia la santidad\u00bb, de la redenci\u00f3n conquistada a trav\u00e9s del martirio a manos del infiel: es un programa de vida dedicado al servicio de Dios, de la Iglesia y de sus hijos predilectos, los pobres y los d\u00e9biles.<\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-4437 alignright\" src=\"http:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/Apri-103x300.png\" alt=\"\" width=\"103\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/Apri-103x300.png 103w, https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/Apri.png 154w\" sizes=\"(max-width: 103px) 100vw, 103px\" \/>Y sin embargo, la integraci\u00f3n de los milites en el cuerpo de la Iglesia renovada por la reforma introduce en la vida y en la reflexi\u00f3n eclesi\u00e1stica una profunda laceraci\u00f3n. Esta elecci\u00f3n de hecho plantea a la Iglesia el dram\u00e1tico problema de la justificaci\u00f3n de la guerra, e incluso de la \u00absantificaci\u00f3n\u00bb de cierta guerra: nace en el \u00e1mbito cristiano la idea de la \u00abguerra santa\u00bb, por muy abismal que sea la distancia que separa esta de la guerra santa isl\u00e1mica. La \u00abguerra santa\u00bb cristiana, s\u00edntesis de aventura caballeresca y peregrinaje penitencial, produce la exaltaci\u00f3n colectiva del esp\u00edritu religioso, y realmente transforma a los caballeros que participan en ella: a menudo desleales, cr\u00e1pulas y violentos en su patria, en la lucha contra el infiel nunca faltan a su palabra dada y el <em>homagium<\/em> corresponde a la entrega de toda su persona, cuerpo y alma, al papa y a la causa.<\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\">Los caballeros cruzados, con sus yelmos visores bajados, cubiertos de la cabeza a los pies con pesadas armaduras, est\u00e1n ciertamente mejor equipados que sus adversarios orientales. Esta caballer\u00eda pesada, entrenada para cargar en bloque, con lanza en ristre, hombre-caballo-armadura formando un \u00fanico e imparable proyectil, ya era famosa: se dec\u00eda que un solo caballero al galope habr\u00eda derribado las murallas de Babilonia. El emperador Alejo no esconde su asombro y temor ante la vista de los caballeros flamencos que atraviesan su ciudad. Y la leyenda de la invencibilidad y el coraje de los caballeros cruzados se manifiesta en las innumerables pruebas de Nicea, de Antioqu\u00eda y finalmente bajo los muros de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-4440\" src=\"http:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate5.png\" alt=\"\" width=\"177\" height=\"156\" \/>En Jerusal\u00e9n, la gente siempre hab\u00eda conocido los sentimientos que su ciudad suscitaba. Los jud\u00edos la llevaban en el coraz\u00f3n, los musulmanes la vinculaban a los profetas que precedieron a Mahoma, los cristianos la veneraban como el lugar donde Cristo muri\u00f3 y, seg\u00fan su creencia, resucit\u00f3. La tierra ideal de estas tres gentes, cuyo padre, seg\u00fan las Escrituras de las tres, fue uno solo, Abraham, era, en resumen, considerada el centro del mundo.<\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\">Los caballeros y los infantes cruzados, llegados ante Jerusal\u00e9n y sus defensores, que anteriormente hab\u00edan excavado profundos fosos alrededor de la ciudad, formaban uno de los aparatos b\u00e9licos m\u00e1s poderosos de la historia de esos primeros a\u00f1os del segundo milenio. Los infantes cruzados, n\u00facleo de la guerra de asedio, representaban las siete octavas partes de ese ej\u00e9rcito: combat\u00edan con lanzas y hachas, pero m\u00e1s eficazmente con ballestas, cuyas flechas lanzadas por mecanismos, atravesaban con facilidad escudos y armaduras. Alcanzaban a gran distancia: la t\u00e9cnica del ej\u00e9rcito cruzado estaba tan perfeccionada que a cada disparo de doscientos ballesteros segu\u00eda el r\u00e1pido despliegue de quinientos escuderos que, aline\u00e1ndose para defenderlos, permit\u00edan la lenta recarga de las ballestas. Y si la imaginaci\u00f3n nos permite imaginar la escena, deb\u00eda ser realmente impresionante el espect\u00e1culo al que asist\u00edan los sitiados: sal\u00edan nubes de flechas lanzadas desde gran distancia; a la respuesta enemiga, lenta y dificultosa debido al espacio, correspond\u00eda la selva de escudos que inmediatamente se cerraba en defensa.\u00a0Y cuando en la noche del 14 de julio de 1099 Raimundo de Tolosa dio la orden de avanzar con la primera torre de asalto hacia las murallas de Jerusal\u00e9n, no solo un diluvio de flechas y piedras embisti\u00f3 a los asaltantes: tambi\u00e9n se habl\u00f3 del lanzamiento de una especie de napalm primitivo, el \u00abfuego griego\u00bb, como lo llamaron los cruzados.<br \/>Otros intentos hab\u00edan sido repelidos. Junto con las torres y los arietes, el ataque llevado a cabo con la ayuda de las grandes catapultas, los mangoneles y las ballestas, pudo finalmente m\u00e1s que el coraje desesperado de los defensores. Se derramaban, en resumen, a\u00fan como en los primeros caminos que cruz\u00f3 la cruzada, torrentes de sangre en nombre del Dios del amor y de la paz cuyo Sepulcro se estaba conquistando. La masacre de musulmanes y jud\u00edos que sigui\u00f3 a la toma de la ciudad fue terrible si es cierto lo que relatan las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca: los caballos de los guerreros cristianos que recorr\u00edan la ciudad conquistada se hund\u00edan en la sangre hasta las rodillas.<\/p>\n<p>La conquista de Jerusal\u00e9n, de hecho, cierra la primera expedici\u00f3n a Tierra Santa, la Cruzada por excelencia. Mantenida y gobernada por menos de 100 a\u00f1os, la ciudad santa fue arrancada para siempre a los cristianos en 1187, por Saladino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4439\" src=\"http:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate4-300x104.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"104\" srcset=\"https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate4-300x104.png 300w, https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate4.png 400w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>A la primera cruzada le seguir\u00e1n otras siete expediciones oficiales. Tras la tr\u00e1gica muerte de Luis IX, en 1270 en las costas tunecinas, la cruzada fue solo pospuesta: primero por tres a\u00f1os, luego a un momento indefinido en el futuro, que nunca lleg\u00f3. Sin ayuda, los \u00faltimos baluartes cristianos en Siria cayeron: la ca\u00edda de San Juan de Acre en 1291 pone fin a la aventura en Tierra Santa iniciada en Clermont, en el lejano noviembre de 1095.<br \/>La idea de \u00abcruzada\u00bb ha llegado hasta nosotros; todav\u00eda hoy el t\u00e9rmino se usa com\u00fanmente para indicar una acci\u00f3n colectiva destinada a erradicar un mal social generalizado, o, en sentido ideol\u00f3gico, una lucha organizada y vivida por quienes la emprenden como una obligaci\u00f3n total y global contra cualquier tipo de flagelo que pueda provocar estragos en el plano \u00e9tico-pol\u00edtico.<br \/>El inmenso esfuerzo b\u00e9lico de las cruzadas propiamente dichas, que dur\u00f3 dos siglos, tuvo escasas o nulas consecuencias directas: no rechaz\u00f3 al Islam, no cre\u00f3 la uni\u00f3n con la iglesia griega, ni siquiera conserv\u00f3 Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-4438 alignright\" src=\"http:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate1-138x300.png\" alt=\"\" width=\"138\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate1-138x300.png 138w, https:\/\/casanatense.cultura.gov.it\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/crociate1.png 161w\" sizes=\"(max-width: 138px) 100vw, 138px\" \/>La asunci\u00f3n en primera persona por parte de la Iglesia cat\u00f3lica de la direcci\u00f3n espiritual y pol\u00edtica del movimiento, dio, es cierto, sus frutos: uni\u00f3 a Europa en un esfuerzo com\u00fan y dirigi\u00f3 energ\u00edas dispersas hacia una meta precisa; de hecho, occidente cristiano, junto con los \u00abcaballeros\u00bb, hab\u00eda desviado hacia oriente tambi\u00e9n a elementos turbios e inquietos. Se beneficiaron la paz p\u00fablica y la autoridad soberana; sali\u00f3 reforzada y codificada la ya extendida moral caballeresca. Pero el fervor m\u00edstico y el esp\u00edritu religioso que hab\u00edan inspirado la primera cruzada, pronto se extinguieron, permitiendo a los musulmanes reconquistar gran parte de las tierras ocupadas por los cristianos, hasta la fat\u00eddica fecha de 1291.<br \/>Las Cruzadas dieron lugar, sin duda, a un gran aumento del comercio en el Mediterr\u00e1neo: fueron las ciudades mar\u00edtimas italianas, los descendientes de los antiguos mercadores, en definitiva, quienes obtuvieron el mayor beneficio de la cruzada. Los guerreros-mercaderes genoveses, luego pisanos, y finalmente tambi\u00e9n venecianos fueron, de hecho, protagonistas de la epopeya cruzada al igual que los caballeros franceses, alemanes, flamencos e ingleses, tanto que el aporte de las flotas de las ciudades mar\u00edtimas, a lo largo de los siglos XII y XIII, fue fundamental para el movimiento cruzado. Estas ciudades obtuvieron grandes ganancias de las expediciones, adem\u00e1s de los beneficios del bot\u00edn recogido en las operaciones b\u00e9licas: primero del comercio y del \u00abpaso\u00bb de tropas y peregrinos que organizaban y luego, otros y m\u00e1s considerables, de sus <img decoding=\"async\" style=\"float: right; border: 0pt none; margin: 5px;\" title=\"Michaud, Historia de las cruzadas, 1842\" src=\"images\/stories\/img_edit21_crociati1.gif\" alt=\"Michaud, Historia de las cruzadas, 1842\" width=\"187\" height=\"205\" border=\"0\" \/>instalaciones coloniales in situ. Los caballeros cristianos, que hab\u00edan luchado despertando en muchas ocasiones la admiraci\u00f3n y el respeto de sus enemigos, quiz\u00e1s hab\u00edan so\u00f1ado con la realizaci\u00f3n de un imperio de la Iglesia que se extendiera <em>outremer<\/em>, descendiendo desde Siria hasta el lejano oriente. No fue as\u00ed.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jico y provocador es el juicio de Le Goff: \u00abLas cruzadas no han aportado a la cristiandad ni el desarrollo comercial, surgido de relaciones anteriores con el mundo musulm\u00e1n y del desarrollo interno de la econom\u00eda occidental, ni las t\u00e9cnicas y los productos, llegados por otras v\u00edas, ni el equipamiento cultural, proporcionado por los centros de traducci\u00f3n y las bibliotecas de Grecia, Italia (principalmente de Sicilia) y Espa\u00f1a, donde los contactos eran de una naturaleza diferente, m\u00e1s estrechos y fruct\u00edferos que en Palestina, ni siquiera ese gusto por el lujo y esas costumbres blandas que severos moralistas occidentales creen ser patrimonio de Oriente y un regalo envenenado de los infieles a los cruzados ingenuos e indefensos ante los encantos y las encantadoras orientales &#8230; La albaricoque es el \u00fanico buen fruto que los cristianos han cosechado de las cruzadas\u00bb (J. Le Goff, <em>Civilizaci\u00f3n del occidente medieval<\/em>, Florencia, 1968, p. 78-79).<\/p>\n<p class=\"txt-arial-xP-nero\" style=\"text-align: justify;\">El editorial es un extracto del art\u00edculo <em>Los caballeros en Tierra Santa<\/em> de Anna Alloro, publicado en el cat\u00e1logo de la Exposici\u00f3n <em>Caballer\u00eda y \u00f3rdenes caballerescos en Casanatense <\/em>[P. 61-103] organizada en Casanatense en 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las im\u00e1genes que ilustran el editorial est\u00e1n tomadas de J.F. Michaud, <em>Historia de las cruzadas&#8230;<\/em>, Florencia, 1842 2 v.R.III.91-92<\/p>\n<h5 style=\"text-align: justify;\">Para saber m\u00e1s:<\/h5>\n<p style=\"text-align: justify;\">CAT\u00c1LOGO &#8211; <em>Caballer\u00eda y \u00f3rdenes caballerescos en Casanatense<\/em><em>.<\/em> Roma, Biblioteca Casanatense, 1995<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; admin_label=\u00bbsection\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; da_disable_devices=\u00bboff|off|off\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb da_is_popup=\u00bboff\u00bb da_exit_intent=\u00bboff\u00bb da_has_close=\u00bbon\u00bb da_alt_close=\u00bboff\u00bb da_dark_close=\u00bboff\u00bb da_not_modal=\u00bbon\u00bb da_is_singular=\u00bboff\u00bb da_with_loader=\u00bboff\u00bb da_has_shadow=\u00bbon\u00bb][et_pb_row admin_label=\u00bbrow\u00bb _builder_version=\u00bb4.16&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb background_repeat=\u00bbrepeat\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb][et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.16&#8243; custom_padding=\u00bb|||\u00bb global_colors_info=\u00bb{}\u00bb custom_padding__hover=\u00bb|||\u00bb][et_pb_text admin_label=\u00bbText\u00bb _builder_version=\u00bb4.27.0&#8243; background_size=\u00bbinitial\u00bb background_position=\u00bbtop_left\u00bb [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":259579,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_price":"","_stock":"","_tribe_ticket_header":"","_tribe_default_ticket_provider":"","_tribe_ticket_capacity":"0","_ticket_start_date":"","_ticket_end_date":"","_tribe_ticket_show_description":"","_tribe_ticket_show_not_going":false,"_tribe_ticket_use_global_stock":"","_tribe_ticket_global_stock_level":"","_global_stock_mode":"","_global_stock_cap":"","_tribe_rsvp_for_event":"","_tribe_ticket_going_count":"","_tribe_ticket_not_going_count":"","_tribe_tickets_list":"[]","_tribe_ticket_has_attendee_info_fields":false,"footnotes":""},"categories":[156],"tags":[],"class_list":["post-259573","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editoriales"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.7 - 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